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TU MENTOR · ATLASAtlas de la psicoterapia
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Cognitivo · 1984

Modelo transaccional del estrés

El estrés emerge de la evaluación que la persona hace de la relación entre sus recursos y las demandas del entorno.

El modelo transaccional del estrés de Lazarus y Folkman redefine el estrés como un proceso dinámico de interacción entre la persona y el entorno, en lugar de un estímulo externo o una respuesta interna aislada. El núcleo del modelo es la evaluación cognitiva (appraisal), mediante la cual el individuo valora si una situación es relevante, amenazante, desafiante o irrelevante, y si dispone de recursos para afrontarla. El estrés aparece cuando la persona percibe que las demandas superan sus recursos o ponen en riesgo su bienestar. A partir de esta evaluación, se activan estrategias de afrontamiento (coping), que pueden orientarse a modificar la situación (afrontamiento centrado en el problema) o a regular la respuesta emocional (afrontamiento centrado en la emoción). El modelo incluye además el proceso de reevaluación continua (reappraisal), donde la persona ajusta su interpretación en función de la experiencia y los resultados del afrontamiento. Este enfoque introduce una visión procesual, contextual y constructiva del estrés, donde el significado atribuido a la situación es determinante, y sienta las bases para múltiples desarrollos posteriores en psicología de la salud, terapia cognitivo-conductual y modelos de regulación emocional.

Ideas fundamentales

  1. El estrés es un proceso relacional, no un estímulo ni una respuesta aislada

    El modelo transaccional define el estrés como el resultado de una relación dinámica entre la persona y el entorno, donde ambos se influyen mutuamente. Esto rompe con modelos previos que lo entendían como una propiedad del estímulo o una reacción fisiológica automática, situando el foco en la interacción evaluada entre demandas y recursos. (Lazarus & Folkman, 1984).

  2. La evaluación cognitiva determina la experiencia de estrés

    El estrés depende fundamentalmente de cómo la persona interpreta la situación, no solo de sus características objetivas. La evaluación primaria define si hay amenaza o desafío, y la secundaria si existen recursos suficientes, configurando conjuntamente la intensidad y cualidad del estrés. (Lazarus & Folkman, 1984).

  3. El significado atribuido a la situación es el núcleo del proceso

    Dos personas pueden enfrentarse al mismo evento y experimentar niveles de estrés completamente distintos debido a diferencias en la atribución de significado. El modelo sitúa el appraisal como el mecanismo central que organiza la respuesta emocional, cognitiva y conductual. (Lazarus, 1999).

  4. El afrontamiento es un proceso adaptativo, no una técnica fija

    El coping no se reduce a estrategias concretas, sino que implica un proceso dinámico de ajuste entre la persona y la situación. La eficacia del afrontamiento depende de su adecuación al contexto, no de su forma, lo que introduce el concepto de flexibilidad como clave adaptativa. (Lazarus & Folkman, 1984).

  5. Existen dos grandes funciones del afrontamiento

    El modelo distingue entre afrontamiento centrado en el problema, orientado a modificar la situación, y afrontamiento centrado en la emoción, orientado a regular la experiencia interna. Ambos son funcionales dependiendo del grado de control percibido sobre el estresor. (Lazarus & Folkman, 1984).

  6. La reevaluación continua regula la adaptación

    El proceso de reappraisal permite actualizar la interpretación de la situación en función de la experiencia, generando un bucle dinámico de ajuste. Esta reevaluación continua explica por qué el estrés puede disminuir, aumentar o transformarse con el tiempo. (Lazarus, 1999).

  7. El desajuste percibido entre demandas y recursos genera estrés

    El estrés emerge cuando la persona percibe que las demandas del entorno superan sus capacidades o amenazan su bienestar. Este desajuste es subjetivo y depende de la evaluación cognitiva, no solo de la realidad objetiva. (Lazarus & Folkman, 1984).

  8. Los recursos percibidos son tan relevantes como los reales

    La evaluación secundaria no solo depende de los recursos objetivos, sino de la percepción que la persona tiene de ellos. Una infraestimación de recursos puede generar estrés elevado incluso en contextos manejables, mientras que su sobreestimación puede favorecer afrontamiento eficaz. (Lazarus, 1999).

  9. La flexibilidad en el afrontamiento es clave para la adaptación

    La capacidad de alternar entre distintas estrategias de afrontamiento en función del contexto es uno de los predictores más sólidos de adaptación al estrés. La rigidez en el coping mantiene el problema incluso cuando las estrategias son en sí mismas válidas. (Lazarus & Folkman, 1984).

  10. El estrés es modulable a través del significado

    Modificar la forma en que se interpreta una situación puede reducir significativamente la respuesta de estrés sin necesidad de cambiar el entorno. Esto convierte al appraisal en un punto de intervención central en psicoterapia y psicología de la salud. (Lazarus, 1999).

Influencias

  • Psicología cognitiva
  • Teoría de la evaluación cognitiva
  • Psicología de la emoción
  • Psicología de la salud
  • Interaccionismo persona-entorno

Referencias principales

  • Lazarus, R. S. (1966). Psychological Stress and the Coping Process.
  • Lazarus, R. S., & Folkman, S. (1984). Stress, Appraisal, and Coping.
  • Lazarus, R. S. (1999). Stress and Emotion: A New Synthesis.