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TU MENTOR · ATLASAtlas de la psicoterapia
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Constructivista · 1998

Modelo de polaridades semánticas

El síntoma fija una posición del self dentro de una polaridad semántica que organiza pertenencia, identidad y relación.

El modelo de polaridades semánticas de Valeria Ugazio entiende la personalidad y la psicopatología como configuraciones intersubjetivas organizadas por polaridades de significado que circulan en los contextos familiares y conversacionales. Una familia o sistema relacional no solo comparte normas y pautas de interacción, sino también oposiciones semánticas que definen qué posiciones son valiosas, peligrosas, vergonzantes, admirables o prohibidas; por ejemplo, libertad–dependencia, bondad–culpa, poder–impotencia o pertenencia–exclusión. El síntoma aparece cuando una persona queda fijada en una posición del self que preserva coherencia, pertenencia o reconocimiento dentro de esa trama, pero restringe gravemente su libertad identitaria y relacional. La intervención terapéutica busca reconstruir el campo semántico que sostiene el problema, identificar las historias permitidas y prohibidas que organizan la identidad, flexibilizar la oposición entre polos y abrir terceras posiciones desde las que la persona pueda vincularse sin quedar reducida a un rol sintomático.

Teoría del cambio

La persona cambia cuando el campo semántico que organiza su identidad relacional deja de operar como una oposición rígida y permite nuevas posiciones habitables del self.

Ideas fundamentales

  1. La personalidad se organiza en contextos intersubjetivos de significado

    El modelo de Ugazio sostiene que la personalidad no puede comprenderse como una suma de rasgos individuales aislados, porque se configura en contextos conversacionales donde las personas se definen unas a otras mediante diferencias significativas. Cada miembro de la familia ocupa una posición dentro de polaridades que organizan la conversación y delimitan qué identidades son reconocibles. La identidad es, por tanto, una construcción intersubjetiva sostenida por la trama narrativa compartida. (Ugazio, 1998, 2013).

  2. Las familias se organizan por diferencias que se vuelven semánticamente necesarias

    Una de las intuiciones centrales del modelo es que una familia se compone de individuos unidos por sus diferencias: alguien puede ser situado como fuerte porque otro ocupa la posición de frágil, alguien aparece como libre porque otro encarna dependencia, y alguien puede sostener una identidad moral porque otro queda asociado a culpa o transgresión. Estas diferencias no son meras descripciones, sino condiciones de mantenimiento de la identidad y la pertenencia. (Ugazio, 1998, 2012, 2013).

  3. El síntoma funciona como una posición dentro de una semántica familiar

    El síntoma se comprende como una solución semántico-relacional que permite sostener una posición viable dentro del campo familiar de significado. Puede conservar pertenencia, evitar una historia prohibida, impedir un cambio identitario demasiado amenazante o estabilizar una oposición que organiza al sistema. Esta lectura permite comprender la lógica del síntoma sin reducirlo a déficit individual ni convertirlo en simple manipulación relacional. (Ugazio, 2013).

  4. Distintas psicopatologías se asocian a semánticas familiares diferentes

    Ugazio propone que las organizaciones fóbicas, obsesivo-compulsivas, alimentarias y depresivas suelen desarrollarse en contextos conversacionales dominados por semánticas diferentes. La semántica de la libertad organiza el mundo fóbico; la de la bondad, el mundo obsesivo; la del poder, muchos problemas alimentarios; y la de la pertenencia, algunas formas de depresión. El diagnóstico clínico se enriquece al preguntar qué significados dominan la conversación en la que el síntoma aparece. (Ugazio, 1998, 2013; Ugazio, Negri & Fellin, 2011).

  5. El cambio exige modificar la gramática conversacional, no solo el relato individual

    La terapia no se limita a que el paciente piense de otra manera sobre sí mismo, porque su identidad está ligada a cómo es reconocido y posicionado por otros. El cambio requiere modificar la gramática conversacional que define qué puede decirse, qué puede sentirse, qué posición puede ocupar cada persona y qué historias son aceptables. Por eso el trabajo terapéutico es a la vez narrativo, semántico y relacional. (Ugazio, 2013).

  6. Las historias prohibidas indican el límite clínico del campo semántico

    Las historias prohibidas son relatos, deseos, emociones o posiciones identitarias que el sistema no puede alojar sin activar culpa, amenaza, exclusión o desorganización. Allí donde aparece una historia prohibida se encuentra a menudo el borde terapéutico del caso: aquello que necesita ser dicho para que el síntoma pierda función, pero que todavía no puede circular sin riesgo relacional. La terapia crea condiciones para narrar esas historias de forma viable. (Ugazio, 1998, 2012, 2013).

  7. Despolarizar significa crear complejidad semántica

    El objetivo clínico no consiste en elegir el polo contrario ni en buscar un equilibrio superficial entre extremos, sino en transformar la lógica binaria que obliga al paciente a vivir una posición como destino. La despolarización introduce matices, excepciones y terceras posiciones que permiten ser autónomo y vinculado, vulnerable y digno, libre y responsable, perteneciente y diferenciado. La salud psicológica se expresa como mayor complejidad semántica y libertad de posicionamiento. (Ugazio, 2013).

  8. La relación terapéutica también es un campo semántico

    El vínculo con el terapeuta no queda fuera del modelo: también puede organizarse por significados, posiciones y polaridades que reproducen o transforman la trama del paciente. La terapia observa qué posiciones emergen en la relación terapéutica, qué historias se autorizan o se inhiben, y qué significados dominan la conversación clínica. Este enfoque permite usar la alianza como contexto de transformación semántica y no solo como soporte emocional. (Ugazio, 2013; Ugazio, Guarnieri, Anselmi, Castelli & Pandolfi, 2020).

  9. La formulación clínica debe ser específica de la semántica dominante

    El modelo exige una formulación fina del caso: no basta con decir que una familia mantiene el síntoma, porque hay que precisar qué polaridad organiza el mantenimiento y qué posición ocupa cada miembro. En un caso fóbico, la pregunta puede girar alrededor de libertad y protección; en uno obsesivo, alrededor de bondad y culpa; en uno alimentario, alrededor de poder y sometimiento; en uno depresivo, alrededor de pertenencia y exclusión. La precisión semántica evita intervenciones genéricas. (Ugazio, 2013; Ugazio, Negri & Fellin, 2017).

  10. El terapeuta interviene sobre posiciones, diferencias y reconocimiento

    La intervención terapéutica se dirige a cómo las personas se sitúan unas respecto a otras, cómo se diferencian, qué reconocimiento reciben y qué alternativas de identidad pueden volverse conversacionalmente posibles. El terapeuta formula hipótesis, hace preguntas circulares, nombra polaridades, legitima historias silenciadas y ensaya reposicionamientos que permitan al paciente existir en el vínculo sin necesitar el síntoma como única garantía de coherencia. (Ugazio, 2013; Ugazio & Fellin, 2016).

Influencias

  • Terapia Familiar Sistémica de Milán
  • Terapia sistémico-relacional italiana
  • Construccionismo social
  • Cibernética de segundo orden
  • Teoría del posicionamiento
  • Teoría de los constructos personales
  • Psicoterapia cognitiva postracionalista
  • Constructivismo (cognitivismo evolutivo)
  • Psicología narrativa
  • Fenomenología / Hermenéutica

Referencias principales

  • Ugazio, V. (1998). Storie permesse, storie proibite: Polarità semantiche familiari e psicopatologie. Torino: Bollati Boringhieri.
  • Ugazio, V. (2001). Historias permitidas, historias prohibidas: Polaridades semánticas familiares y psicopatología. Barcelona: Paidós.
  • Ugazio, V. (2012). Storie permesse, storie proibite: Polarità semantiche familiari e psicopatologie (edizione riveduta e ampliata). Torino: Bollati Boringhieri.
  • Ugazio, V. (2013). Semantic Polarities and Psychopathologies in the Family: Permitted and Forbidden Stories. New York/London: Routledge.
  • Ugazio, V., Negri, A., & Fellin, L. (2011). Significato e psicopatologia: La semantica dei disturbi fobici, ossessivi, alimentari e depressivi. Quaderni di Psicologia Clinica, 2, 69-100.
  • Ugazio, V., & Fellin, L. (2016). Family Semantic Polarities and Positionings: A Semantic Analysis. En P. Rober & M. Borcsa (Eds.), Research Perspectives in Couple Therapy: Discursive Qualitative Methods (pp. 125-148). Cham: Springer. https://doi.org/10.1007/978-3-319-23306-2_9
  • Ugazio, V., Negri, A., & Fellin, L. (2017). Libertà, bontà, potere e appartenenza: Le semantiche dei disturbi fobici, ossessivo-compulsivi, alimentari e dell'umore. Rivista Italiana di Costruttivismo, 5(1), 4-27.
  • Ugazio, V., Guarnieri, S., Anselmi, P., Castelli, D., & Pandolfi, M. (2020). The therapeutic relationship with clients with phobic, obsessive-compulsive, eating and depressive disorders: Which meanings prevail? Journal of Constructivist Psychology. https://doi.org/10.1080/10720537.2020.1828203
  • Selvini Palazzoli, M., Boscolo, L., Cecchin, G., & Prata, G. (1980). Hypothesizing—circularity—neutrality: Three guidelines for the conductor of the session. Family Process, 19(1), 3-12.