Sistémico · 2022
Six Phases of Resilience / Las seis fases de la resiliencia
La resiliencia se construye cuando el trauma es reconocido, asegurado, compartido e integrado hasta recuperar agencia y reparar los vínculos.
Las seis fases de la resiliencia es un modelo de terapia sistémica del trauma desarrollado en la tradición sistémico-familiar-individual de la Scuola di Psicoterapia Mara Selvini Palazzoli y publicado en su formulación ampliada por Matteo Selvini, Laura Fino, Liliana Redaelli y Azzurra Senatore en 2022. Organiza la elaboración del trauma relacional y del desarrollo en seis fases clínicas —reconocimiento del trauma, puesta en seguridad y estabilización, compartir el dolor, construcción de un relato coherente e integrado, salida de la posición de víctima mediante el completamiento de la acción defensiva, y reconciliación y reparación— entendidas como referencias flexibles que pueden reaparecer cíclicamente según el momento del proceso. El modelo integra la tradición sistémica con teoría del apego, sistemas motivacionales interpersonales, psicotraumatología, disociación y resiliencia, y sostiene que el tratamiento debe atender simultáneamente al funcionamiento individual, la historia relacional, las condiciones reales que mantienen el daño y los recursos familiares, sociales y comunitarios capaces de proteger y reparar.
Teoría del cambio
La persona y su sistema cambian cuando el trauma puede reconocerse, asegurarse, compartirse, integrarse en una historia coherente, transformarse en agencia y abrir procesos de reconciliación y reparación.
Ideas fundamentales
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El trauma necesita ser reconocido antes de poder elaborarse
El modelo sitúa el reconocimiento del trauma como primera fase porque muchos pacientes llegan con experiencias graves normalizadas, negadas, ocultas o reinterpretadas por ellos mismos, sus familias o incluso profesionales. El desconocimiento impide conectar hechos, emociones y consecuencias y puede convertirse en un segundo golpe traumático cuando el entorno desconfirma o banaliza lo vivido. La intervención comienza devolviendo inteligibilidad a la experiencia y reconociendo que determinados acontecimientos o carencias fueron relevantes para el sufrimiento actual. (Selvini, 2024, «Las seis fases de la resiliencia»; Selvini, 2022, «Comentario a la reedición en español del artículo Secretos familiares. Cuando el paciente no sabe»).
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La seguridad precede a la revelación y al procesamiento profundo
La segunda fase establece una regla de timing clínico: reconocer un trauma no autoriza a exponer inmediatamente a la persona a todo su contenido. La revelación de secretos o la profundización emocional requieren seguridad interna y relacional suficiente, porque una intervención prematura puede reactivar miedo, confusión o retraumatización. Por ello el terapeuta evalúa primero si el dolor sigue activo, qué apoyos existen y qué condiciones deben cambiar antes de avanzar. (Selvini, 2022, «Comentario a la reedición en español del artículo Secretos familiares. Cuando el paciente no sabe»; Selvini, 2024, «Las seis fases de la resiliencia»).
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El dolor compartido deja de ser una experiencia aislada
Dar palabras al dolor constituye una fase propia porque el trauma relacional suele estar acompañado por silencio, vergüenza, secreto o falta de una respuesta interpersonal que reconozca la experiencia. Compartir el sufrimiento en condiciones seguras permite que emociones previamente encapsuladas sean recibidas, mentalizadas y vinculadas a una historia comprensible, reduciendo la soledad traumática sin convertir la expresión emocional en un fin en sí mismo. (Selvini, 2022, «Comentario a la reedición en español del artículo Secretos familiares. Cuando el paciente no sabe»).
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La integración exige una historia coherente que conecte trauma, defensas e identidad
La cuarta fase busca que los acontecimientos traumáticos, las emociones y las estrategias de supervivencia puedan situarse dentro de una narrativa biográfica coherente. El relato integrado permite comprender por qué determinadas respuestas se hicieron necesarias, cómo influyeron en el desarrollo y qué efectos mantienen hoy, evitando tanto la fragmentación como una identidad absorbida por el trauma. La historia familiar se convierte así en una herramienta de continuidad y mentalización. (Selvini, 2022, «Comentario a la reedición en español del artículo Secretos familiares. Cuando el paciente no sabe»; Madonini & Scoglio, 2023).
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La resiliencia incluye recuperar capacidad de defensa y agencia
La quinta fase introduce un movimiento desde la impotencia hacia la acción: reconocer que alguien fue víctima de un daño real resulta compatible con ayudarle a dejar de organizar el presente exclusivamente desde esa posición. Completar la acción defensiva significa recuperar capacidad de protegerse, poner límites, elegir y asumir responsabilidad sobre lo que sí depende de la persona ahora, sin convertir esa responsabilidad en culpabilización por lo sufrido. (Madonini & Scoglio, 2023; Selvini, 2014).
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La reparación relacional forma parte del tratamiento del trauma
El modelo culmina en reconciliación y reparación porque muchos traumas estudiados nacen y se mantienen en relaciones significativas. La recuperación puede requerir cambios en reconocimiento del daño, responsabilidades, límites, formas de cuidado y reglas relacionales, y no solo una modificación intrapsíquica del paciente. Esta orientación mantiene la tradición sistémica de intervenir sobre las pequeñas comunidades en las que la persona vive. (Madonini & Scoglio, 2023; Selvini, 2024).
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Persona y sistema son dos niveles inseparables de la misma formulación
La propuesta surge de una autocrítica explícita a las formas de terapia familiar que perdían la singularidad del paciente y también se distancia de intervenciones que aíslan al individuo de sus relaciones. El modelo sistémico familiar-individual integra historia personal, funcionamiento de personalidad, apego, trauma, dinámicas familiares y contexto social para comprender cómo una misma experiencia relacional puede generar respuestas individuales diferentes y cómo el entorno puede contribuir tanto al daño como a la recuperación. (Selvini, 2014; Selvini, 2024).
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Las defensas postraumáticas son intentos de supervivencia antes que defectos de carácter
Las respuestas de lucha, huida, congelamiento o rendición y las reorganizaciones protectoras, punitivas, sumisas, seductoras o autárquicas se leen como soluciones que permitieron recuperar algún grado de control frente a situaciones de miedo o apego desorganizado. Esta lectura transforma la formulación clínica: el terapeuta intenta comprender qué función cumplió la defensa, qué coste produce ahora y qué alternativa puede reemplazarla sin quitar a la persona una protección antes necesaria. (Selvini, 2014; Selvini, 2024).
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Familia, red y comunidad pueden ser factores terapéuticos activos
La resiliencia se entiende de forma individual-sistémica porque la presencia de figuras de apoyo, condiciones de seguridad y recursos sociales puede modificar el curso del trauma. El modelo conserva la aspiración histórica de la terapia familiar de intervenir sobre las condiciones reales y comunitarias que hacen posible el daño o la protección, de modo que la red no actúa solo como contexto, sino como parte del mecanismo de cambio y de prevención de nuevas traumatizaciones. (Selvini, 2024, «Las seis fases de la resiliencia»).
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Las seis fases son un mapa recursivo y no una escalera rígida
Reconocimiento, seguridad, dolor compartido, sentido integrado, agencia y reparación describen tareas clínicamente distinguibles, pero el trabajo real puede avanzar y retroceder entre ellas. Un nuevo secreto puede devolver a reconocimiento, una crisis relacional puede exigir nueva seguridad y una reparación fallida puede reabrir dolor o significado. La utilidad del modelo reside en localizar qué tarea domina ahora y ajustar el objetivo a esa fase en lugar de completar mecánicamente una secuencia. (Madonini & Scoglio, 2023, reseña de «Le sei fasi della resilienza»).
Influencias
- Terapia sistémica familiar
- Teoría del apego
- Teoría de los sistemas motivacionales interpersonales
- Psicotraumatología
- Teoría de la disociación
- Resiliencia
- EMDR
Referencias principales
- Selvini, M., Fino, L., Redaelli, L., & Senatore, A. (2022). Le sei fasi della resilienza. Un modello di terapia sistemica del trauma. Libreria Cortina Milano.
- Selvini, M., Sorrentino, A. M., & Gritti, M. C. (2012). Promuovere la resilienza «individuale-sistemica»: un modello a sei fasi. Psicobiettivo, 3, 32-51.
- Selvini, M. (2014). L’integrazione della diagnosi di personalità e dei funzionamenti post-traumatici nel pensiero sistemico. Ecologia della Mente, 37(1), 49-59.
- Selvini, M. (2022). Comentario a la reedición en español del artículo «Secretos familiares. Cuando el paciente no sabe». Vincularte. Revista Clínica y Psicosocial, 7, 19-22.
- Selvini, M. (2024). Las seis fases de la resiliencia. Introducción. Vincularte. Revista Clínica y Psicosocial, 10, 3-14.
- Madonini, L., & Scoglio, C. (2023). Recensione: Le sei fasi della resilienza. Un modello di terapia sistemica del trauma. Rivista di Psicoterapia EMDR, 43, 38-39.